
El mercado inmobiliario continúa firme en su voluntad de ir rompiendo récords. De acuerdo con los datos publicados ayer por el Instituto Nacional de Estadística (INE), pese a que
en noviembre se vendieron menos casas que en octubre, 58.546 concretamente, fueron suficientes para que, sumadas al resto de las operaciones que se habían dado a lo largo del
año, estas superaran el total de ventas de todo 2024. Así, a falta de un mes contable para culminar el ejercicio de 2025, se habían consumado ya 662.114 operaciones, casi 20.000 más que en todo el curso anterior al completo. El volumen de ventas registrado en noviembre es, además, el más elevado para este mes de una serie histórica que se remonta a 2007, un año de inflexión en la burbuja inmobiliaria de principios de siglo; y están un
7,8% por encima del que se produjo el mismo mes del año anterior. Noviembre tiende a ser
un mes de inercias en el mercado inmobiliario, por lo que es habitual que se contagie de la tendencia que suele darse tras el parón del verano, y que, normalmente, tiende a ser
al alza. Al de 2025, sin embargo, le ocurrió lo mismo que al de 2024, y en ambos se registraron menos operaciones que en el mes de octubre. En este último la caída fue de 9.243 ventas, más discreta que la del curso precedente (entonces fue inferior en 15.191 operaciones). Así, el total de firmas se estableció en 58.546, el valor más alto para este momento del año, superando las 56.188 que se produjeron en 2007, antes del estallido de la burbuja. Este dato de récord contribuyó a que el total de operaciones en losprimeros 11 meses de 2025 fuera ya más elevado que el de todo 2024: 662.114 frente a 642.425, respectivamente, dando pie a que a final de curso puedan superarse las 700.000 operaciones un pronóstico que vienen sosteniendo desde el sector–. Esto supondría
también romper una barrera que se ha mantenido firme desde 2008. La media de operaciones mensuales que se vino produciendo en 2025 fue de algo más de 60.000, muy por encima de las 53.500 que se cerraron un año antes, lo que sustenta la predicción.